domingo, 21 de febrero de 2010

La divina comedia...

Érase una vez un amor imposible, por la falta de validez de sus palabras y el poco empeño que le ponía. A pesar de todos los intentos de sacar esa historia adelante fue imposible, muy poca paciencia, demasiado poco aguante, nada por lo que luchar pues ni un solo rincón de su corazón me pertenecía ahora ni jamás lo había hecho.

La soledad me invadió en aquellos momentos en los que creía en tu amor, que creía que lo tenía todo, y no era más que una ilusión, una vana esperanza que jamás debí creer, pues yo en tu corazón, nunca llegué a pertenecer...ni un solo rincón de esa gran parte de una persona.

Lo vivido, lo pasado, todo a un pasado ya entregado en el que ni lo más sagrado valió tanto, solo por tenerte creí estar en vida, solo junto a ti pensé que había descubierto lo que era amar.

Hoy entiendo que solo era un sueño, pues al despertar he entendido que yo jamás a ti te he perdido, pues nunca me perteneciste, nunca fuiste mía, y sí, es triste...

No hay comentarios:

Publicar un comentario